A veces nos llega el momento de ser madres antes de lo previsto, se trata de uno de los momentos más bonitos de nuestras vidas pero también implica una serie de gastos y compromisos que, siendo demasiado jóvenes, podemos tener problemas para afrontar.

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Los primeros gastos llegan mucho antes del parto, y es que una madre gana peso a lo largo del embarazo y se ve obligada por lo tanto a modificar su vestuario, y además de forma frecuente ya que en el periodo de gestación el vientre crece muy rápido y se hacen necesarias varias tallas en muy poco tiempo, y si no queremos ir siempre con la misma ropa tendremos además que comprar varias unidades de cada talla.

Ocurre por lo tanto más o menos lo mismo que en una comunión o en un bautizo, para que el niño haga la comunión hay que comprarle el traje y gastar una cantidad importante de dinero para una cosa que solo durará un día. En el caso de una mujer embarazada la prenda durará, con suerte, hasta dos semanas, y entonces se verá relegada al armario hasta que te vuelvas a quedar embarazada.

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Y, ¿por qué no compartir este tipo de prenda? Se trata de prendas con muy poco uso y además bien cuidadas, ya que una persona adulta como una mujer embarazada tratará la prenda con cuidado, al menos más que un niño el día de su primera comunión.

Entonces tal vez sea el día idóneo para comenzar a compartir estas prendas con amigas, utilizar la ropa que usó nuestra hermana mayor por ejemplo durante su embarazo, y es que la ropa para embarazadas no es demasiado cara, pero tratándose de una prenda que vas a utilizar solamente durante unos pocos días de tu vida merece la pena echarle imaginación y tratar de encontrar las soluciones más creativas a fin de ahorrarnos unos pocos euros.

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Existen muchos foros de internet en los que buscar gente de tu ciudad que comparta carritos de bebé, cunas, ropa de niño, y si buscamos un poco más seguramente también ropa premamá, para que las chicas más jóvenes puedan permitirse ir bien vestidas sin someterse a un gasto demasiado grande de dinero.

Además con el dinero que seamos capaces de ahorrar podremos comprarnos algún capricho para nosotras o bien para el niño una vez haya nacido.